jueves, 15 de enero de 2009

TATOUAGE BLEU. 'YO'


de un plumazo -tal como había sacudido mi vida- 'd.d' me borra de la suya.



entre martinis y sonrisas me llevé a 'cindy' -así se llamaba la chica de la foto- al tatouage bleu. la puerta trasera era un hervidero con la misma gente que lo denostaba, el fiscal chapman entre otros. cindy le esperaba, d.d me esperaba, y yo esperaba a chapman. el sr. chapman tenía algo que le "emparentaba" con 'el viejo dickie' y cindy no lo sabía..... como muchas otras cosas. pobre cindy, no pudo digerir el mal trago y lo escupió todo a la prensa amarilla. 'd.d' pagó su billete de regreso al pueblo de dónde provenía. la ciudad puede ser muy dura con las chicas.





me sentí flotar. pero algo me decía que no iba a durar: el alcalde se presentaba demasiado a menudo en la residencia de 'd.d' y el 'tatouage bleu' estaba en boca de toda la ciudad, ciudad que yo conocía demasiado bien. deseaba volver a mi ático, a la paz de lo desconocido y al anonimato de mi independencia. 'd.d'
vigilaba cada uno de mis movimientos,no parecía fiarse de mí. confundir vigilancia con celos fue otro de mis absurdos errores. los movimentos de 'd.d' eran tan premeditados como los míos pero a otra escala, la que no se permite cometer errores. verla entrar por la puerta trasera de mi club favorito me enterneció, gravísimo error.

comenzaron las prisas, y yo sin reloj. decidí ponerme en marcha, lo más rápido que me permitía la elegancia que tan bien había incorporado a mi vida. pero el dinero pasa tan rápido de manos que no controlas tus pasos. algo no quedaba zanjado, claro y limpio en las cuentas del alcalde y ese algo era 'yo'. 'd.d' podía estar tranquila, su vida no se contaba con los segunderos de un reloj. el reloj está hecho para los que corren por su vida, como 'cindy', como yo.




y llegó la hora del adiós. me citó a las afueras, a hurtadillas, donde no conocen las luces de neón. d.d. me regalaba un coche y un maletero lleno: christian dior, chanel, balenciaga, patou, lanvin, givenchy, schiaparelli....,suficientes como para parar un tren en marcha. que ese tren me llevara a los confines de otra ciudad, sin regreso a su vida, ni al 'tatouage bleu'. a pesar de tener el detalle de hacerlo en persona, 'marcel' la esperaba en otro coche en marcha, señal de que en pocos minutos, no volvería a verla jamás.




y me fui, mirando atrás.



FIN.






. 'tatouage bleu' primera y segunda parte, en un click

. tío haquiles vuelve pronto, que como ya sabes, están dedicados a tí.
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